El business casual es el código más confuso que existe, porque cada empresa lo entiende distinto. La regla que nunca falla: estructura arriba, comodidad abajo. Si la parte de arriba se ve armada, el resto te lo perdonan.
Qué sí entra
- Pantalón de vestir, recto o palazzo.
- Blusa de tela con caída, camisera, cuello mao.
- Chaleco de vestir, saco, cárdigan con estructura.
- Vestido camisero o midi con manga.
- Zapato cerrado, mocasín, botín, sandalia de tacón bajo.
Qué no
- Mezclilla rota o desgastada (la mezclilla oscura y limpia sí, en muchas oficinas).
- Escotes muy abiertos y transparencias sin nada debajo.
- Tenis deportivos, sandalias de playa.
- Estampados muy grandes o brillos de noche.
Cinco looks con pocas prendas
1. El más seguro
Blusa V Botones Perla por dentro del Pantalón Sastre Recto Clásico. Se ve armado sin esfuerzo.
2. El de junta importante
Conjunto Sastre Palazzo completo. El mismo tejido arriba y abajo alarga y se lee como traje.

3. El de un solo paso
El Vestido Camisero Hebilla resuelve el día completo. Con cinturón ya viene la cintura hecha.
4. El de viernes
Camisa de Mezclilla Acampanada con pantalón de vestir. La mezclilla arriba y la sastrería abajo es la mezcla que mejor envejece.
5. El de oficina fría
Blusa Rayas Cuello Mao con el Chaleco de Vestir Lunares. Abriga y suma una capa de estilo.
Los detalles que hacen la diferencia
Plancha la blusa aunque no se note. Que el pantalón toque el empeine, ni un dedo más. Un accesorio grande, no tres pequeños. Y un perfume discreto: en oficina, menos es más. Los perfumes de Aspik tienen opciones que rinden todo el día sin invadir.
Arma tu clóset de oficina con pantalones y blusas de Aspik.